El bronce es una aleación metálica de cobre, estaño y otros elementos, cuyas proporciones pueden variar.

Las piezas en bronce que presentamos respetan para su elaboración la técnica de fundición a la “cera perdida” o microfusión, conocida desde hace 5.000 años.

La pieza original es realizada por el artista en arcilla, escayola u otro material. A esta pieza original se le realiza un molde, para después crear una réplica en cera de la pieza original. A la copia en cera se le realiza otro molde resistente a altas temperaturas, entonces la pieza se introduce en un horno para ser descerada. El molde queda vacío y preparado para verter el bronce en estado líquido. El proceso requiere la colocación de aireadores y canales de colado (bebederos y vaso).

Una vez enfriada la pieza, se rompe la cascarilla (molde resistente al fuego) y a continuación es repasada, cincelada y pulida a mano. El acabado final puede variar y se consigue calentando a soplete la pieza y aplicándole una mezcla de ácidos, hasta conseguir la tonalidad deseada (pátina).

La culminación de cada obra que presentamos es fruto por tanto de un proceso artesanal y cualificado, y busca transmitir emociones y sentimientos a través de la fuerza del bronce.